- El pasado miércoles 03 de abril, la escala hidrométrica de la Casa de la Naturaleza registró un alarmante dato: 0 centímetros. Este marcador, ubicado en la zona del Canal de Tancol.
- Se habla de la necesidad urgente de monitorear la calidad del agua y verificar la intrusión de agua de mar en los 20 diques de protección del sistema lagunario.
- Es necesario tener una vigilancia constante sobre las cantidades de salinidad en el sistema, para poder alertar a la ciudadanía.
El pasado miércoles 03 de abril, la escala hidrométrica de la Casa de la Naturaleza registró un alarmante dato: 0 centímetros. Este marcador, ubicado en la zona del Canal de Tancol, indica que ya no se está registrando captación de agua dulce en la región, lo que podría dar paso a la entrada de la cuña salina en los próximos días.
Esta preocupante situación fue revelada por el director de la Casa de la Naturaleza, José Luis León Hurtado, quien advirtió sobre la necesidad urgente de monitorear la calidad del agua y verificar la intrusión de agua de mar en los 20 diques de protección del sistema lagunario.
«Es necesario tener una vigilancia constante sobre las cantidades de salinidad en el sistema, para poder alertar a la ciudadanía y a los productores agrícolas sobre esta situación», mencionó León Hurtado.

Recordó además el incidente ocurrido hace tres años, cuando la escasez de lluvias y problemas en el dique El Camalote permitieron la entrada de agua salada al sistema lagunario, generando problemas en el suministro de agua potable y afectaciones a la industria local.
Ante este escenario, León Hurtado enfatizó la importancia de reforzar las zonas que aún no han sido afectadas por la contaminación, como la laguna La Vega Escondida, catalogada como reserva natural protegida. Instó a desarrollar proyectos para preservar su calidad de agua y evitar que sufra las consecuencias de la intrusión de agua salada.
En este sentido, la Casa de la Naturaleza hace un llamado a las autoridades competentes y a la sociedad en general para tomar medidas preventivas y garantizar la protección del ecosistema lagunar, así como para estar preparados ante posibles contingencias derivadas de la entrada de la cuña salina.

